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miércoles, 17 de noviembre de 2010

Carta al PIT-CNT enviada por los afiliados de SINTEP

Montevideo, 4 de noviembre de 2010

Estimados compañeros coordinadores del Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT:

Quienes suscribimos esta carta somos trabajadores y trabajadoras de la educación privada, afiliados y militantes del SINTEP y del PIT-CNT. Somos impulsores de una lista que lleva el lema: “Por la renovación y reconstrucción del sindicato, al servicio de los intereses de los trabajadores”; lista que presentamos en tiempo y forma y que pretendíamos pudiera participar en las próximas elecciones de nuestro sindicato. Los hechos que vamos a relatar a continuación vinculados a la acumulación de anomalías y la carencia de garantías para celebrar elecciones transparentes y legítimas, nos llevan por motivos ético-políticos a retirar la propuesta de lista de no revertirse la situación.

El objeto de esta misiva es informar y plantear el actual estado de situación en el que discurre el período electoral en nuestro sindicato y nuestra enorme preocupación por la sucesión de un conjunto significativo de irregularidades y arbitrariedades que embargan una instancia tan cara para la democracia sindical y la ética de los trabajadores.

No es grato para ninguno de nosotros no haber podido resolver internamente ese diferendo, no obstante las iniciativas que en ese sentido se impulsaron, como por ejemplo los pedidos de reunión de nuestra lista al secretariado o la convocatoria a una asamblea general para destrabar las diferencias.

La solicitud que fundamenta esta carta viene luego de recorrer un sinuoso proceso de búsqueda de una salida a esta crítica situación. Al día de hoy y en virtud de la circunstancias hemos arribado a la conclusión del agotamiento de todas las vías de razonabilidad elemental para solucionar el diferendo dentro del propio sindicato, en base al diálogo argumentado, sincero y respetuoso que entre trabajadores nos merecemos.

A la luz de los hechos no parece haber mejor opción que recurrir a su concurso para colaborar con la resolución adecuada del problema.

Creemos que el PIT-CNT, como entidad organizadora general de todos los trabajadores sindicalizados del país, posee toda la legitimidad del caso para coadyuvar a reencauzar los principios de la democracia sindical y solucionar las gravísimas irregularidades que hoy ponen en jaque las elecciones en el SINTEP.

El propósito de esta carta no es repartir culpas a los demás ó incurrir en el facilismo de la victimización. No están en juego aquí falsas dicotomías entre buenos y malos o maniqueísmos de ninguna índole. Todos somos trabajadores y trabajadoras, todos somos luchadores sociales comprometidos y nadie es el dueño del sindicato.

Lo que nos moviliza son fines más elevados: defender la democracia obrera y las garantías inherentes a un acto eleccionario entre trabajadores. Creemos que estos no son temas menores a la hora de bregar por la credibilidad y la consolidación de la herramienta sindical.

Debemos, queremos y deseamos evitar por todas las vías que estén a nuestro alcance que la unidad sindical quede lesionada por la falta de entendimientos elementales sobre las básicas formalidades pertinentes a un acto eleccionario.

Nuestro objetivo es sencillo: poder celebrar elecciones limpias, transparentes y que nos haga sentir a todos, enaltecidos de las garantías electorales, más allá de los resultados y las legítimas diferencias existentes en cuanto a visones y programa de construcción sindical.

Las elecciones pasan y la vida sindical debe continuar adelante y debe ser compromiso de todos que ese proseguir sea con más unidad, organización, inteligencia y capacidad de lucha.

Sin mayores prolegómenos pasamos a describir algunos de los factores que a nuestro entender fundamentan la gravedad de la situación denunciada; a saber:

Desarrollo puntual de las circunstancias de irregularidad que afectan el proceso y el acto electoral en SINTEP:

1) El primer elemento que configura un contexto de situación ostensiblemente irregular estriba en la flagrante violación del estatuto del sindicato en lo respectivo a la convocatoria a elecciones. El artículo 42 del estatuto de SINTEP establece que: “El acto eleccionario para miembros del Secretariado Ejecutivo y la Comisión Fiscal se realizará cada dos años mediante voto secreto fijando la fecha concreta la Asamblea General”. Las últimas elecciones en el SINTEP fueron a mediados de 2006.

A estas alturas ya son más de dos periodos que en Sintep no hay elecciones para renovar democráticamente la integración del secretariado ejecutivo y la comisión fiscal. Son más de 4 años sin elecciones. Esto ha implicado, además de obvios perjuicios estatutarios y de legitimidad orgánica, que desde hace ya bastante tiempo el sindicato no cuente con el funcionamiento de la comisión fiscal. Este organismo es fundamental en general para asegurar la cristalinidad y el contralor de la actividad sindical y del secretariado ejecutivo en particular. Sin embargo el SINTEP llega a estas elecciones en una situación de acefalía e inoperancia de la comisión fiscal.

2) El artículo 43 del estatuto del sindicato dice: “La comisión electoral estará integrada por delegados de cada una de las listas que se presenten a la elección. Esta comisión tendrá a su cargo la organización del acto eleccionario en todos sus aspectos así como la realización del escrutinio y determinación de sus resultados”. Por la vía de los hechos lo que ha venido sucediendo es un alevoso desconocimiento de la disposición consignada. La comisión electoral desde su conformación hasta el momento, ha visto cercenados sus cometidos ante el avasallamiento permanente del secretariado ejecutivo, no ha tenido acceso en ningún momento ni a los padrones, ni a la base de datos de los afiliados, ni al informe actualizado de finanzas. Es decir que lo que aconteció es que la comisión electoral quedó amputada de ejercer sus funciones estatutarias.

La gravedad de este hecho llevo a que en la asamblea general del SINTEP realizada el 16 de setiembre de 2010 se resolviera por clara mayoría la siguiente moción: “La Comisión Electoral es garante del proceso de elección por lo tanto toda la información que solicite, trátese de base de datos, nóminas, padrones, listas de contactos de correo electrónico, formas de llegar a cada afiliado respetando la privacidad, etc., deben ser proporcionados por el Secretariado Ejecutivo a la Comisión Electoral y un delegado de cada lista, y debe garantizarse por parte del Secretariado la independencia operativa de la Comisión Electoral sin interferencia orgánica siendo sólo la asamblea de afiliados soberana para alterar, modificar o definir criterios o reglamentos que proponga la Comisión Electoral” . A la postre esta moción fue abiertamente soslayada en su cumplimiento por parte de la dirección del sindicato.

Quien se arrogo las atribuciones de la comisión electoral ha sido el secretariado ejecutivo. Quién a manejado y elaborado la conformación de los padrones de afiliados habilitados a votar y a ser elegibles ha sido exclusivamente el secretariado ejecutivo y no la comisión electoral, como indica el estatuto. Por dicha razón, ni la comisión electoral, ni nuestra lista, ni nadie del sindicato que no sea el secretariado, puede saber los criterios con los que se organizaron los padrones, ni como se puede constatar que los núcleos estén efectivamente habilitados.

Esta flagrante irregularidad se agrava aún más si tomamos en cuenta que 6 de los 7 titulares de la lista 1985 son integrantes del actual secretariado ejecutivo. Para ser más claros aún, el secretariado ejecutivo es en la actualidad, dirección del sindicato, lista y comisión electoral. El secretariado ejecutivo se convirtió en juez y parte. Es quien ha definido quien puede ser elegible, quien puede ser elector y es quien tiene acceso exclusivo y excluyente a la información que acredite los procedimientos del proceso, los criterios empleados y los resultados emergentes.

3) Como complemento no antagónico a la disposición estatutaria y a instancia de una asamblea general, el sindicato resolvió que de la propia asamblea se integrarán otros compañeros a la comisión electoral a efectos de iniciar el proceso de trabajo y colaborar con las ingentes tareas a su cargo. De dicha asamblea y por consenso, salieron cinco compañeros para incorporarse a la comisión electoral. Esto ocurrió a inicios del mes de Agosto aproximadamente.

Esta comisión elaboró una base de reglamento para impulsar la discusión sobre la organización e implementación del acto electoral. Dicho reglamento, sin desmedro de las oportunas mejoras y adiciones que fueran del caso hacer en ámbito asambleario, contenía más de 40 artículos, abordando los principales ítems que hacen a una normativa de estas características. La respuesta del secretariado ejecutivo ante el trabajo de la comisión electoral fue desconocer nuevamente su existencia, obturando que el reglamento fuere usado como base para la discusión y para sus eventuales mejoras. Por el contrario, lo que aconteció fue que se impulsó un reglamento que contiene únicamente 9 puntos y que deja la mayoría de los temas más sensibles sin definir. La aprobación de este reglamento mínimo e incompleto se dio en el marco de una asamblea donde se discutió si las elecciones se llevaban a cabo en la sede sindical o en los núcleos. Como la propuesta de la comisión electoral era que se votara en el sindicato (iniciativa que paradojalmente realizó una integrante de la comisión que a posteriori pasó a integrar la lista 1985) y la del secretariado era que se votara en los núcleos, se votaron contrapuestos los reglamentos y no las cláusulas. De modo que de manera bastante entreverada el sindicato quedó prácticamente sin reglamento sobre temas de vital importancia como por ejemplo, criterios de impugnación de votos, criterios de validación de votos impugnados, criterios para el escrutinio, etc, etc. Al día de hoy y a menos de una semana del acto eleccionario todos estos temas están sin resolución.

Ir a elecciones de esta forma parece un total contrasentido, tanto como la intransigencia al momento de buscar entendimientos dialógicos para no anquilosarse en una crisis de complicada salida.

Como parte de este desastroso proceso y para complicar la situación todavía más, al día de hoy 4 de esos compañeros que fueron avalados por asamblea, por imperio de las circunstancias, se alejaron de la comisión electoral.

4) El desigual acceso a la información y la improcedencia de los mecanismos antedichos, ha generado un clima enrarecido y arbitrario. Hace cuestión de un mes aproximadamente, cuando hicimos un pedido de informe sobre cuantos afiliados tiene el sindicato y cuantos de esos afiliados estaban al día con sus aportes, se nos contesto solo de forma oral indicando que eran más de 2500 afiliados y que al día eran menos de 800. Evidentemente que al no tener los informes de finanzas actualizados, incumpliéndose mandatos expresos de mesa representativa y de asamblea, es inviable contrastar esa información. Lo llamativo del caso es que en ocasión de celebrarse las elecciones el secretariado ejecutivo informa a la comisión electoral que son más de 2000 los afiliados habilitados a votar. Reiteramos que al no estar los padrones, ni la base de datos, ni el informe de finanzas actualizado al mes de setiembre (mes de referencia para estar al día con la cuota sindical y por lo tanto para ser elegible y elector) es imposible contrastar ese aumento exponencial de afiliados al día. Esta forma de proceder del secretariado ejecutivo es fuente de varias ambigüedades, además de ser absolutamente inadecuada del punto de vista estatutario.

5) El punto más delicado y relevante que terminó de obturar las posibilidades de celebrar elecciones transparentes y legítimas, concierne al carácter observado del voto y a las debidas garantías del proceso electoral.

Pasada la asamblea que definió que se votara en todos los núcleos correspondía aplicar criterios que consagraran la transparencia de la elección. Con ese objetivo la comisión electoral reunida el día 20 de octubre resolvió en presencia de dos miembros y de las dos listas, que el voto observado consistirá en doble sobre: en uno se emite el voto que preserva su carácter secreto y en otro que lo contiene, se acredita la identidad del votante con la adscripción de la fotocopia de la cédula. El mecanismo para la habilitación del voto es idéntico al que se emplea en las elecciones nacionales para los votos observados por identidad.

Este acuerdo fue aprobado por unanimidad en el seno de la comisión electoral según acta firmada que se anexa, suscripta por Nicolás Machi (representante de la lista 1886), Aníbal Esmoris (representante de la lista 1985 y primer titular a la comisión fiscal por dicha lista) y los miembros de la comisión electoral, Ana Laura Ureta y Fabián González.

A nuestro entender este mecanismo consagraba dos elementos vitales para la transparencia del acto eleccionario: Que no haya más votos emitidos que habilitados a votar y fundamentalmente que haya una correspondencia comprobable entre afiliado-habilitado y votante. Se mantenía asimismo el carácter secreto del voto.

Con posterioridad a esta sesión y al acuerdo consignado el secretariado ejecutivo desconoce el documento firmado, cambia las reglas de juego arbitrariamente y convoca unilateralmente a una nueva reunión de la comisión electoral.

En dicha reunión, celebrada el lunes próximo pasado y a tan sólo una semana del acto eleccionario rechazan el acuerdo mencionado y a pesar de que las posiciones en la comisión electoral queda en paridad, niegan el llamado a asamblea general para dirimir el diferendo y resuelven de modo inconsulto y autoritario que las elecciones se llevarán a cabo de todas maneras según sus propias reglas.

Esto termina de confirmar que el secretariado ejecutivo del SINTEP actúa como dirección del sindicato, como lista y como comisión electoral, desconociendo las disposiciones estatutarias, las resoluciones de asamblea general y todo el trabajo de la comisión electoral.

A nuestro entender la relación de circunstancias descriptas dan cuenta de la gravedad de las irregularidades que se vienen cometiendo por el secretariado ejecutivo y que de no revertirse esta situación las elecciones en el SINTEP carecerán de toda transparencia y legitimidad que repercutirá en la credibilidad y fortalecimiento de las capacidades sindicales.

Por los motivos expuestos, solicitamos a ustedes la mediación, negociación y/o acciones que correspondan a efectos de preservar los principios fundamentales de la tradición del movimiento sindical, a cuyos fines nos mantenemos a disposición para el aporte de propuestas, iniciativas e ideas.

Por lista 1886:

Nicolás Machi Sergio Sommaruga

Representante ante Comisión Electoral SINTEP Primer titular Lista 1886

Asociación de Empleados del Seminario

Sobre: AUTORIDADES DE AES HASTA 2010

Asamblea General (A.G.)
Todos los miembros activos; presentes en dicha asamblea.
Secretariado Ejecutivo. (S.E.)
Zelmar Ortiz ( titular)
María Inés Lamelas. ( titular)
Pablo Peluffo ( titular)
Gustavo Olaza ( titular)
Alma Nuñez ( titular)
Emilitina López.
Claudia Cabral.
Comisión Fiscal. (C.F.)
RolandoOlivera ( titular)
Comisión Representativa (C.R.)
Zelmar Ortiz
Comisión de propaganda (C.P.)
Zelmar Ortiz

Tesorero (T)
Gustavo Olaza
Miembros que han dejado sus cargos.
Pablo Duarte
Silvia Pellerey
Rosario Modernel
Comisiones o cargos especiales.
Silvia Pellerey (Secretaria del Secretariado ejecutivo ante las autoridades del colegio)
Comisión Electoral 2008. (C.E.)
Rosario Modernel

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